El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Mercedes Benz O317K "Jägermeister" de Minichamps (c) 2017 Antonio Sivianes Gaviño

viernes, 30 de junio de 2017

Bitter CD de IXO/Eaglemoss




Pertenece a la colección alemana de kiosko "Opel Collection", de la editorial Eaglemoss.

El Bitter CD fue un coupé basado en los modelos Intermeccanica Italia y Opel Diplomat B, siendo producido entre el otoño de 1973 y finales de 1979. Uniendo las tecnologías americanas y alemanas con el diseño italiano, el fabricante alemán Bitter sufrió bastantes quebraderos de cabeza para producirlo ya que detrás del modelo estaban muchas marcas y cada una contaba con su propia política de empresa. Al final de su producción solamente se habían producido 395 unidades, muy cotizadas en la actualidad.

La base conceptual del CD fue el Italia, un modelo deportivo con carrocería de plástico que contaba con la tecnología de Ford. El fundador de la empresa Bitter, Erich Bitter, importó alguno de esos vehículos a Europa modificándoles las suspensiones. Pero Erich no estaba muy contento con la calidad del modelo italiano y decidió embarcarse en la aventura de crear un nuevo modelo partiendo del vehículo que tan bien conocía, convenciendo a Opel para que apoyase el proyecto (éste constructor pensaba que ganaría en prestigio al ofrecer su conocimiento sobre mecánica).

Bitter también contó con el especialista Baur de Stuttgart, quien bajo la supervisión de Opel proporcionaba las carrocerías, inspiradas en un proyecto del diseñador americano Chuck Jordan. Éste pensó en un modelo dotado con un largo capó, una cabina situada muy atrás y un gran cristal trasero abatible que daba acceso al maletero. El apartado mecánico se basaba en la tecnología del Opel Diplomat Coupé presentado en 1969 en el Salón de Frankfurt, creando tal expectación que el diseñador Pietro Frua accedió a colaborar en la versión definitiva, un modelo denominado como Frua CD presentado en 1970 durante el transcurso de la muestra de París.

Se discute aún sobre la influencia que Erich tuvo sobre el diseño, pero lo que parece evidente es que el modelo tiene parecido con el Maserati Ghibli (obra de Giugiaro) e incluso las luces traseras son las del FIAT 124 Coupé. Lo cierto es que la versión definitiva se presentó en 1973 durante el Salón de Frankfurt con el nombre de Bitter Diplomat CD y un precio de 60.000 marcos alemanes. Este vehículo se movía gracias a un bloque Chevrolet de ocho cilindros y 5,4 litros con 230 CVs de potencia, un "viejo" conocido de la industria norteamericana.

Inicialmente se avanzaron unos 200 pedidos pero en 1973 estalló la crisis del petróleo y muchos clientes se echaron atrás, por lo que no salieron más de 70 unidades a la calle en su primer año. Eso supuso casi la quiebra para la joven marca (como le sucedió a Jensen o Iso Rivolta), pero se las pudieron arreglar más o menos para continuar con el modelo hasta que el Diplomat de Opel dejó de ser producido, que recordemos era la base del CD. Consiguientemente, las piezas dejaron de ser producidas y el último de los Bitter CD fue entregado a mediados de 1980.

Bitter parece que no escarmentó demasiado y en 1981 ya tenía preparado el sucesor gracias a un inversor suizo (el "aburguesado" modelo SC), pero parece que Opel sí "aprendió" y ya no prestó mucho respaldo al siguiente modelo. Aún así, estuvo basado en el Senator A y vendió algunas unidades más que su antecesor.








Ahora le toca el turno a la miniatura de IXO, un bonito modelo que hace buena pareja con su sucesor el SC y que también cuenta por igual con su buena calidad de construcción. Personalmente creo que el modelo tiene una linea muy afilada y atractiva, a la que le sienta estupendamente la tonalidad metalizada escogida y posee también un interior bastante correcto. Buena nota también para las ruedas y especialmente para la trasera, siendo la delantera algo simple. Este modelito está fácilmente disponible y en estos últimos tiempos ha visto descender bastante su precio, por lo que se puede decir que prácticamente no hay mejor forma de gastar unos diez euros hoy en día.



























lunes, 26 de junio de 2017

Ford Super Coach "Greyhound" de IXO/Hachette





Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Hachette Francia "Autobuses y autocares del mundo"


Elegante y dotado con una carrocería aerodinámica australiana, el Ford Super Coach fue concebido partiendo de la base de un chasis de Ford de 1936. Este singular modelo cubría la ruta entre Brisbane y Tenterfield bajo la bandera de Greyhound y lograba alcanzar una velocidad máxima de 85 km/h gracias a su fiable motor Ford V8.

A pesar de llamarse igual que otro modelo de Ford norteamericano, nuestro modelo australiano no tiene nada que ver con el "yanki" pues éste fue realizado por la Yellow Coach Manufacturing Co., llevaba el motor detrás (fabricado por General Motors) y se conducía por la derecha.

Nuestro modelo de hoy fue realizado antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial y es un vehículo  totalmente autóctono. Su construcción comenzó en la factoría de Brisbane a partir de un camión Ford y la realización de la carrocería tuvo lugar en el taller de Watt Bros. Coach, establecido también en Brisbane. Ellos concibieron una estructura de madera con paneles de contrachapado recubiertos de chapa siguiendo la moda "Streamline" de los años 30, siendo evidente por la trasera y los flancos redondeados, las ruedas traseras carenadas o su frontal en donde destacaban los faros semi integrados y una calandra decorada con molduras en acero inoxidable. Y en los laterales brillaban cuatro largos junquillos de aluminio con el monograma de Greyhound Coaches (un estilizado lebrel), muy semejante al que lucían también los autocares de la Greyhound Lines USA.

El motor V8 de este autocar se situaba delante y era el mismo que Ford ofrecía para gran parte de su gama de vehículos industriales de los años 30, un bloque con válvulas laterales al que se le añadió un filtro húmedo de aceite para que la mecánica no sufriese demasiado con las rutas polvorientas de Australia. Dicha planta motriz consumía gasolina y tenía un cubicaje de 3,6 litros que proporcionaban 85 CVs de potencia. El consumo era más bien alto pues el peso total en carga era de 14 toneladas, pero por lo visto no carecía de empuje y además se mostró como bastante suave en su manejo.

Completaba el panorama una caja de cambios de cuatro velocidades y un sistema de frenado a base de tambores asistidos mediante aire comprimido. Y en cuanto a su interior, el compartimento principal estaba dividido por un pasillo central que permitía acceder a unas banquetas bastante separadas para permitir al pasaje estirar las piernas, siendo característica la puerta de acceso a la izquierda ya que tal y como era lo habitual en los países de la Commonwealth el puesto de conducción estaba situado en la derecha.

Autobuses como éste recorrieron millones de kilómetros por toda la geografía australiana bajo la bandera de la Greyhound (compañía que no tiene nada que ver con la homónima estadounidense), una empresa que nunca se tuvo que preocupar por la competencia ya que era la única de ámbito nacional. Su fundador fue A.R. Penfold, quien aseguró la linea entre Brisbane y Toowoomba a finales de los años 20 del siglo pasado a consecuencia de una huelga de transporte ferroviario, teniendo tanto éxito que tras el fin de la guerra mundial la compañía destacaba por su moderna flota, compuesta por vehículos Ford Super Coach y Bedford OB. Actualmente la firma se denomina como Greyhound Australia PTY Ltd y se pueden ver sus confortables autobuses "vestidos" con una librea roja para las lineas nacionales y otros con lineas amarillas fluorescentes dedicados al transporte del personal de las minas. En total, recorren casi 40 millones de kilómetros y transportan cada año unas cinco millones de personas que pueden llegar a todas las ciudades más o menos importantes de la enorme extensión de Australia.








La miniatura de hoy me dejó ciertamente impactado por sus fascinantes lineas y el exotismo de su procedencia, nada menos que un autobús de la lejanísima Australia! Pero éstas son las cosas de la excelente colección de autobuses del mundo de Hachette/Salvat, un bonito recorrido por los medios de transporte colectivos usados en una gran cantidad de paises del planeta. Y bien, nuestro australiano sigue las pautas del resto de la colección y así, para no faltar a la costumbre, tendremos la ocasión de admirar su excelente exterior y "odiar" su interior, que al menos no es muy visible. Creo que es uno de los modelos más insólitos de la colección y merece la pena hacernos con él, pues estoy convencido que con el tiempo será una pieza bastante rara y cotizada.
































viernes, 23 de junio de 2017

Opel Olympia A de IXO/Eaglemoss




Pertenece a la colección alemana de kiosko "Opel", de la editorial Eaglemoss.


El Olympia fue un modelo de Opel para cubrir el segmento de vehículos compactos (lo que ahora es la clase C) de categoría popular. Fue producido entre el verano de 1967 y mediados de 1970, contando con una motorización y equipamiento más elevados que en el caso de su hermano el Kadett B. Aunque ya existió la denominación Olympia entre 1935 y 1959, el nuevo modelo solamente existió con carrocerías tipo coupé y sedán (de dos y cuatro puertas respectivamente) y tuvo como sucesor al Ascona A.

El Olympia A suspuso la introducción de un vehículo más refinado dentro del catálogo de automóviles asequibles de Opel, algo que se podía percibir externamente por su carta de colores (incluyendo un elegante rojo vino), su parrilla cromada y un interior mucho más elaborado que el del inferior Kadett. También estuvo disponible con un elegante techo de vinilo, aunque esta opción acarreó problemas de estanqueidad y humedad que a la larga deterioraban la chapa. Y los niveles de acabado fueron solamente dos: el lujoso L y el deportivo SR.

La motorización del Olympia constaba de tres bloques de gasolina con cuatro cilindros, un 1.1 y un 1.7 litros con 60 y 75 CVs respectivamente y un 1.9 con 90 CVs que solamente estuvo disponible para el coupé. Con ese motor, el Olympia se mostró como un vehículo muy ágil ya que lograba alcanzar los 170 Km/h y hacía el 0 a 100 en casi 11 segundos, unas cifras de las mejores dentro de su categoría. Las cajas de cambio disponibles eran una manual de cuatro relaciones y otra automática de tres (a partir de 1968).

Sin embargo, y tras alcanzar unas 80.000 unidades vendidas Opel decidió cercenar su producción en el verano de 1970 ya que no logró obtener ventas significativamente superiores a las del Kadett B. Como consecuencia de ello es complicado encontrar hoy en día modelos en buen estado del Olympia, un automóvil que siempre se consideró como una versión lujosa del Kadett B.








Continuando con la saga Opel y derivados, hoy presento la miniatura de un agradable sedán de cuatro puertas con una bonita presencia y algunos problemas de pintura. En esta ocasión volvemos a comprobar que estas miniaturas de Eaglemoss cuentan con acabados dignos pero ahora además se pueden encontrar a precios muy buenos, por lo que tenemos la ocasión de acabar de completar esta extensa colección de la marca alemana. En lo negativo, la ausencia casi total de bajos y algunos cromados más propios de marcas de coleccionables de "medio pelo".





























martes, 20 de junio de 2017

Trabant 601 S "Follow Me DHL Hub Leipzig" de IST Models





El Trabant 601 fue el modelo más producido de todas las series, siendo la tercera de ellas y con un tiempo de producción de 26 años (1964-1990). Fue construido entre las plantas de Sachsenring Zwickau y la de Barkas, quien proporcionaba los motores, y se pudo ver principalmente con una carrocería sedán y otra familiar con dos y tres puertas respectivamente.


La tercera serie del "Trabi" es sin duda la más conocida y más vista, ya que se llegaron a producir casi tres millones de unidades siendo el vehículo más común en las calles de la RDA. Del Trabant se ha dicho que fue la respuesta comunista al éxito del Escarabajo de Volkswagen y uno de los "remedios" que las autoridades comunistas pusieron en marcha para evitar el descontento de la población alemana, quienes veían que los occidentales contaban con coches realmente "para todo el pueblo". De lo que deriva que el automóvil que se pusiese en manos del ciudadano de la RDA debía ser muy económico, fácil de reparar, fiable y fácilmente producible en masa.

En el momento de su aparición, el modelo 601 era moderno y su diseño recibió elogios cuando fueron desveladas las 150 primeras unidades de preproducción en 1963. El nuevo modelo partía de la base de los P50/60, con la parte trasera modificada y una mayor altura en el maletero. Originalmente su motor era un bicilíndrico de casi 600 cm3 de dos tiempos que rendía 23 CVs, pero a partir de 1969 el motor fue disfrutando de sucesivas mejoras que le permitieron ganar tres caballos y poder usar un tipo de aceite más común. De todas formas esta tecnología ya era obsoleta desde que el modelo apareció pues sus motores eran contaminantes, de escasa potencia, propensos a averías y bastante derrochadores en combustible (y todo ello para alcanzar una velocidad máxima de 107 Km/h).

A lo largo de las décadas el diseño del Trabant 601 varió poco, lo que era lógico pensando que el modelo debía ser discontinuado a partir de 1971 (y llegó hasta 1990). Aunque se iba viendo más y más obsoleto, las cifras de venta o mejor dicho, "asignación" no bajaron y eso que había una espera media de unos 10 años, pudiendo acortarse a criterio de las autoridades. El modelo, como se puede suponer, ofrecía muy pocos lujos y como opciones estaban un compartimento bajo el panel de instrumentos, limpiaparabrisas intermitentes y luces de emergencia. Cualquier cambio debía ser supervisado por el gobierno de la RDA por lo que se bloquearon muchas mejoras como la inclusión de motores rotativos Wankel y posteriores continuaciones de la serie.

Sin embargo, existieron variantes "lujosas" Sonderwunsch (601 S) con antinieblas, luz blanca trasera y hasta cuentakilómetros. Algunos ejemplares llegaron a exportarse, sobre todo a Grecia (la versión "Tramp") y existieron versiones especiales tipo jeep sin puertas, para usuarios con discapacidad en la pierna izquierda y hasta una versión "rally" con motor de 771 cm3 con cambio de marchas de cinco velocidades en vez de la estándar de cuatro.

Odiado y amado a partes iguales, el Trabant hoy en día sigue siendo un símbolo de la RDA por que formaba parte del sistema y sigue estando buscado por los coleccionistas, sobre todo coches de color verde (dicen que traen buena suerte). Existen muchos clubs de propietarios y alguno de ellos bastante famoso, como el actor David Hasselhoff a pesar de sus problemas en entrar al habitáculo. Ha inspirado también películas y, como dijo el periodista Stephen Kinzer de The New York Times "es un símbolo de aquellas personas que sobreviven en tiempos difíciles y en última instancia triunfan".











Siempre me pareció muy curioso el Trabant en cualquiera de sus versiones, por eso cuando he llegado a ver alguno por Alemania hasta me dio alegría el verlo afanándose por las carreteras secundarias entre pueblo y pueblo. Y creo que en un cualquier colección de vehículos en escala no puede faltar ninguno siempre y cuando la temática lo permita. Por fortuna, la oferta existente en miniaturas sobre los Trabant es abundante y para todos los gustos y bolsillos. Yo considero que los IST, un sello temático de IXO sobre modelos de vehículos de paises socialistas, son de los mejores en este ámbito y todos ellos muy recomendables. En ese contexto han aparecido un par de variantes familiares del modelo 601 en oferta que representan coches de servicio del aeropuerto de Leipzig, uno ajedrezado muy vistoso y otro con el característico amarillo de la compañía logística DHL que creo que permite ver mejor los detalles del Trabant. En ambos casos tendremos unas miniaturas con un fino molde, muy bien pintados, con buenos detalles externos y un correcto interior. Espero poder incrementar en el futuro "la familia Trabant" con otros representantes y poder mostrarlos en el Garaje algún día.